Yo Soy el Enemigo

Tiempo eterno, extenuante,
afanoso, ya canoso.
Una guerra civil constante
en la que yo soy el enemigo.

Batalla cruenta, sin respiro,
mano a mano, cuerpo a cuerpo.
Espadas en alto, ensangrentadas,
a batir al adversario.

Trincheras solitarias,
atiborradas de Thanatos.
Espera subrepticio,el Aqueronte,
para llevarme a su orilla.

Agoniza el enemigo,
yace en el suelo,
herida en costado.
Se escapa su aliento
se va su tormento.

Al fin se terminó,
la guerra finalizó.
Más la Nada venció
el mundo ya acabó.

 

  • Pintura de Gustave Doré
  • Poesía: Albert Castaños Monleón – Licencia Creative Commons-
    Creative Commons License
Anuncios

Acerca de Nada es Tiempo

Desde pequeñito he sido muy curioso y siempre he toqueteado todo aquello que he podido y más. Al crecer se ve que esto de ir tocándolo todo a todas horas no es posible, crea problemas. Así que se deja de toquetear con las manos para hacerlo con los ojos. Cuando somos pequeños lo tocamos todo, aprendemos el mundo mediante el tacto y, al crecer, a través de los ojos. Pero llega un momento que esta cadena se rompe y cuando lo hace, no somos conscientes de la desgracia que supone.
Esta entrada fue publicada en Poesía, Poesía Introspectiva y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Yo Soy el Enemigo

  1. Eneiceo dijo:

    La aparición de Thanatos y del río Aqueronte cambiaron totalmente el escenario que tenía en mente cuando leí las primeras dos estrofas…
    Muy buenas letras Albert felicitaciones!

    • Hola Eneiceo, gracias por tus palabras. Por curiosidad ¿podrías decirme que escenario tenías en mente al leer las dos primeras estrofas?

      Un abrazo

      Albert

      • Eneiceo dijo:

        mmm… quizá el encuentro de una persona y su Dopplegänger?
        El último verso de la primer estrofa me hizo ver eso… el desdoblamiento de la persona y uno enfrentado a sí mismo… o quizá su sombra?
        Todo eso ocurría en un escenario todo oscuro con sólo dos luces para alumbrar a esa persona y su otro “yo”…
        Cuando leí Thanatos y Aqueronte me situé en el río y esa pelea entre esos dos “yo” se daba en la canoa que Caronte utilizaba para transportar las almas jaa… digamos que el nombramiento de la personificación de la muerte griega y el río del Hades situaron de mejor manera lo que venía en mi mente jaja

  2. Rey del viento dijo:

    Siempre que veo los grabados de Doré amigo mío, me llegan a la mente momentos de mi niñez cuando enredaba en los libros de mi padre, el pobre lo guardaba todo y lo cuidaba con mimo; los dibujos me gustaban y a la vez me daban miedo, porque a veces se veian santos con la cabeza cortada y cosas de esas, pero siempre me dejaban fascinados.

    En cuanto al poema tiene la fuerza de lo erudito, de lo elegante, son versos que vibran serenos en el pecho y que, en cierto modo , mueven a nuestra imaginacion a trasladarse a esos planos arcanos en los que estan las fuentes akásicas de las que manan.

    hermoso de verdad. un abrazo.

    • Hola Rey el Viento. Curioso lo que comentas de Doré. Yo no lo conocía hasta que al buscar material para ilustrar la poesia encontré una serie de grabados suyos de la Divina Comedia de Dante. Fascinado me quedé. Bien es cierto que a un niño pequeño pueden impresionar y hasta asustar.

      Muy amables tus palabras. Me ha gustado mucho lo de “vibran serenos en el pecho”. Y en cuanto a “la fuerza de lo erudito” se agradece.

      Un abrazo

      Albert

  3. lunacc dijo:

    Me encantan este tipo de poemas guerreros.
    Te ha quedado genial.
    Un abrazo.

Gracias por tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s